Agua de nieve

Comer nieve

Si estás paseando por el campo un día de invierno, y de repente comienza a nevar, estoy seguro que más de una persona puede tratar de cazar los copos de nieve al vuelo con la boca, sin pensar ni por un momento que pueda tener alguna traza de contaminación. Su color blanco y puro les confiere una aureola de seguridad y de impunidad que difícilmente hace pensar a quien lo toma que podría estar corriendo algún tipo de peligro. Pero…¿Es seguro comer nieve? ¿Podrías comerte un helado fabricado con hielo, directamente de la naturaleza?

La respuesta es si

Comer nieve es casi siempre seguro e inocuo. La nieve no es otra cosa que agua pura cristalizada y es por eso que los alpinistas suelen utilizarla como principal fuente de hidratación. Incluso la nieve que cae sobre una ciudad puede comerse o tomarse antes de que toque el suelo y se contamine.
A pesar de ser inofensiva, la nieve puede contener partículas de polvo y otras impurezas que arrastra a lo largo de la atmósfera. Al contrario que el agua de lluvia, que atrapa las impurezas y las transporta hasta el suelo, la nieve, a pesar de atrapar dichas partículas, las tiende a perder por el rozamiento con el aire. Se debe tener en cuenta, en cambio, recoger la nieve en una zona virgen y pura, desechando los caminos o zonas donde haya circulación de vehículos.

Nieve pisada por coches

Cómo recoger la nieve:

Lo más importante a la hora de recoger nieve para obtener agua es hacerlo en zonas que no estén en contacto con el suelo de la calle o en contacto con zonas sucias.
Si la nieve cae abundante, puedes tratar de colocar una olla o un recipiente limpio y que la nieve lo vaya llenando. Una vez descongelada, podemos asegurar una mayor pureza si la colamos con un filtro de café o con un filtro de los que se usan para las jarras de filtración. Si disponemos de electricidad o de fuego, podemos tratar de hervirla para aumentar su salubridad.

Casos en los que no se debe consumir el agua de nieve.

Debemos cuidarnos de consumir la nieve que no sea blanca pura. Si su color está teñido hacia el amarillento, podría tratarse de nieve contaminada, con presencia de polen, orina o partículas contaminantes.

Los colores rojizos o verdes indican la posible presencia de algas o de hongos. En ocasiones no será un problema y la nieve será totalmente potable, pero en otras ocasiones puede ser un riesgo. Ante la duda conviene evitar el agua de nieve que no sea blanca.

Igualmente evitaremos la nieve de color negra, marrón o gris. Evidentemente estos colores indican la presencia de polvo y partículas de suciedad. En ocasiones, la nieve precipita junto a grandes chimeneas de humo, o volcanes en activo, y adquiere estos colores que indican su contaminación.

También debemos tener consideración sobre la nieve almacenada en las cunetas de las carreteras. Tras el paso de los quitanieves, quedan grandes acumulaciones a los costados de los caminos. Debemos evitar consumir el agua de esta nieve, ya que el paso tan cercano de los coches implica una contaminación directa por causa de los gases de los tubos de escape acumulándose residuos de plomo, tóxicos para nuestro organismo. En la medida que podamos alejarnos de las ciudades, lograremos una nieve de mayor pureza y calidad.

No comer nieve amarilla

Descongelar la nieve para obtener agua.

Aquellas personas que se aventuran hacia zonas de abundante nieve, como las zonas polares o los glaciares, necesitan conocer la forma de transformar la nieve o hielo en agua líquida potable. Con esta habilidad no solo consiguen hidratarse adecuadamente, sino que también les permite viajar con menos peso, puesto que la bebida ya está dispuesta en el mismo ambiente.

El agua líquida mantiene su estado entre las temperaturas de 0 y 100 grados. Por debajo de 0, se convierte en hielo, y por encima de 100, hierve y se convierte en gas.

La mayoría de deportistas de altitud o alpinistas disponen de pequeños quemadores o estufas con las que derretir la nieve. Habitualmente se utiliza una sartén en la que se coloca la nieve en el centro. Asombra la primera vez, descubrir la gran cantidad de nieve que se necesita para lograr un litro de agua, ya que la mayor parte de la nieve es aire. Conviene tapar la sartén con alguna tapa para ahorrar combustible.

Derretir nieve con fuego
Ante la mínima duda sobre la potabilidad del agua de nieve, conviene hervirla durante al menos 10 minutos. Los microorganismos y gérmenes no están muertos sino congelados, y al derretirse el agua, vuelven a la vida.

Como último recurso, podemos obtener agua líquida chupando la nieve el hielo. Lo situamos como último recurso porque el consumo de nieve fría provocará un descenso de la temperatura corporal y aumentará las probabilidades de desarrollar una hipotermia. Chupar un hielo muy frío puede incluso causar quemaduras en los labios y en la boca.

Los desiertos blancos árticos y antárticos, así como la alta montaña son lugares inhóspitos y difíciles para sobrevivir, pero a la vez suponen un reto personal, una vivencia única y unos paisajes espectaculares que hacen que la aventura final, merezca la pena vivirla.

Si ese es tu caso… Buena suerte!

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