Agua por ósmosis inversa

La ósmosis inversa es un proceso físico de filtración, en el que se aprovecha la presión del agua para hacerla pasar a través de una membrana semipermeable que permite el paso del agua pura, pero que deja atrás las diferentes partículas disueltas no deseadas, como el flúor, el cloro, pesticidas, detergentes, nitratos, sulfatos y carbonatos.

Filtrado por ósmosis inversa

Los contaminantes que no atraviesan la membrana son recogidos y expulsados de nuevo por el desagüe. Al otro lado queda un agua potable de sabor dulce y limpio.

Este proceso puede parecer novedosos, y cada vez son más los hogares que comienzan a instalarlo en sus cocinas, pero esta tecnología ya se usaba en los años 70 en distintos municipios. Desde entonces su popularidad ha aumentado gracias a su eficacia, seguridad y fácil manteniendo, a pesar de que hoy en día, sigue siendo un método de filtración, bastante más caro que otras alternativas menos eficaces.

Componentes básicos de la ósmosis inversa

 

Por lo general, su instalación es sencilla y suele realizarse junto al grifo convencional. Sus componentes se guardan o esconden bajo el fregadero. A continuación vamos a ver los principales componentes , que habitualmente suele incluir casi cualquier tipo de instalación de osmosis inversa y sus principales funciones:

Diagrama ósmosis inversa

1 – Válvula de suministro. Se conecta y ajusta a la toma de agua fría y se conecta por el otro lado con la entrada al pre-filtro.

2 – El pre-filtro: El agua que entra por la tubería suele contener una gran cantidad de sedimentos sólidos disueltos, como carbonatos y otras sustancias de gran tamaño que podrían dañar la membrana. El pre-filtro, que suele ser de carbón activo, elimina la arena, el cloro y otros residuos de suciedad que pudieran obstruir el sistema.

3 – La membrana de ósmosis inversa: Es la parte más sensible y la más importante de todo el proceso. Su diseño permite el paso del agua pura y deja atrás una gran cantidad de contaminantes que pudieran comprometer la salud. Tras la membrana, el agua pura es almacenada en el siguiente paso dentro de los tanques de almacenamiento.

4 – Tanques de almacenamiento: Suelen tener una capacidad de 5 a 6 litros, de modo que no necesitemos estar esperando a que el agua atraviese el sistema, y ya dispongamos una buena reserva para abastecer varias personas o para el uso que necesitemos.

5 – Post-filtro: Aunque el agua almacenada ya ha sido tratada de la mejor manera posible, aún le queda un último proceso de filtrado donde se eliminan posibles sabores u olores no deseados.

6 – Grifo: Lo habitual es que el sistema termine abasteciendo su propio grifo, que se suele instalar junto al grifo de agua convencional. Aquí dependerá del trabajo del instalador y de las posibilidades que cada cocina pueda presentar.

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